sábado, 22 de marzo de 2014

Las Marchas de la Dignidad reúnen a dos millones de personas en una manifestación que ha acabado en revuelta


El grito por la dignidad ha retumbado gracias a los dos millones de personas que, según la organización del 22M, han transcurrido a lo largo del Paseo del Prado y el Paseo de Recoletos. El trayecto de Atocha a la plaza de Colón, lugar de inicio y destino de la marcha, se ha nutrido por las columnas llegadas a pie de todos los puntos de España, vecinos y vecinas de Madrid y alrededores, así como personas arribadas de muchos rincones de España en transporte.





Hoy, después de cientos de kilómetros recorridos a pie y quince etapas de marchas, ha sido el día donde esas reclamaciones han tomado una única dirección al son de una misma voz. No al pago deuda, ni un recorte más, fuera los gobiernos de la Troika y pan, trabajo y techo para todas las personas. El recorrido de la manifestación se ha nutrido de miles de personas que accedían de todas las calles adyacentes. Familias enteras, jóvenes y mayores no han querido perderse una de las movilizaciones más importantes que ha registrado Madrid.
“Es importante venir a las manifestaciones para que los gobernantes conozcan que estamos en desacuerdo con lo que están haciendo”, ha explicado una abuela a su nieta cuando la pequeña le ha preguntado para qué servían las manifestaciones. “No queremos caridad, queremos trabajo y dignidad” se oía a lo largo de toda la marcha. “Se tienen que dar cuenta de que sí se puede”, ha comentado una pareja que había acudido a la manifestación con su hija. “No estamos reclamando caprichos, son cosas básicas para cualquier persona” ha apuntado otro manifestante. El cabreo y descontento ha sido palpable en cada metro cuadrado de la manifestación.




Tanto los alrededores del Congreso de los Diputados como la manzana alrededor de la sede del Partido Popular en la calle Génova y la Bolsa de Madrid han sido tomadas por cientos de agentes antidisturbios, que han permanecido estáticos antes de pasar a la acción, unas horas después.

Tras la lectura del manifiesto han participado representantes de cada una de las columnas de las Marchas. “Vengo desde Murcia andado para exigir dignidad”; “no a los cementerios nucleares”; “los derechos no se negocian, se ejercen”; “estamos contentos de haber perdido miedo y vamos a cambiar esto”; “les recordamos que si meten la pata les ayudamos, pero si meten la mano se la cortamos”; “la democracia es para el pueblo, la economía es del pueblo”; “hace falta la rebelión pacífica de los pueblos y unir a los esclavos del capital” son las principales exigencias transmitidas por parte de los portavoces de las columnas.

A las ocho de la tarde, tras finalizar los discursos, la gente ha empezado a abandonar la plaza de Colón en dirección a sus casas o para tomar los autobuses destinto a sus regiones, pero varios miles han permanecido en el paseo de Recoletos y Colón disfrutando de las arengas y canciones emitidas desde el escenario dispuesto en la plaza.

En ese declive del evento, durante la actuación en Colón del conjunto musical Solfónica, nacido en el seno del 15M, ha comenzado la tensión. Un grupo de manifestantes ha ido agolpándose frente al bloqueo que la UIP había instalado en la calle Génova. Pasadas las ocho y cuarto, la escalada de tensión ya había alcanzado altas cotas anunciadas por el arreciar de los gritos y los cascos calados de los antidisturbios. 

A partir de ahí los porrazos, piedras, detenciones y carreras han ido en aumento, y en cuestión de media hora Colón, Recoletos y el Paseo del Prado se han convertido en una batalla campal entre manifestantes y antidisturbios. Destrozos en el mobiliario urbano y en sucursales bancarias han podido verse por todo el paseo.


Finalmente los disturbios se han saldado con 101 atendidos por los servicios sanitarios, 67 policías y 37 manifestantes, todos con heridas de carácter leve, según ha informado el servicio de Emergencias de Madrid. Así mismo, se han producido 29 detenciones, todas entre Colón y Atocha, según han informado desde el grupo Legal del 15M.






Fotos: Áxel Álvarez
Vídeo: Manuel R. Sala