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lunes, 14 de abril de 2014

Paco Alarcón, el porteador que llevaba el peso de la Marcha

No podía faltar en el proyecto del documental una charla calmada con Paco Alarcón, participante en la columna alicantina y miembro de la PAH de Guardamar del Segura. Paco explicó que debido a un accidente sufrido años antes no estaba en las conidiciones físicas requeridas para hacer la Marcha a pie, y por ello consiguió que un amigo le prestara una furgoneta que condujo en la retaguardia de su columna.



Paco decía que llevaba el peso de la Marcha, porque era el encargado de transportar el equipaje y las vituallas y, en algunos casos, servir de ambulancia improvisada para quien forzaba sus extremidades inferiores hasta un mal punto. Además, en el camino, Paco para nosotros fue un anclaje a la columna ya que nos informaba periódicamente de la ubicación del grupo, el estado físico y anímico de los caminantes, del apoyo y calor de los habitantes de los pueblos por los que pasaban, desde señoras que salían de la carnicería con provisiones para ellos, comerciantes que cedían solidariamente encurtidos y otros alimentos hasta señores que le daban mantas ante una posible noche al raso.

Paco es una persona con conciencia que además irradia ternura. Tiene un aura de bondad, de altruismo y fe en la solidaridad y el apoyo mutuo, que le hace merecedor de toda confianza y aplauso por emplear su tiempo en ayudar a los demás en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de su localidad. De hecho, al principio de la Marcha nos escribió un mensaje que decía que "llevamos en nuestras zapatillas la fuerza del sí se puede de todas las PAHs de Alicante". Cierto, y Paco se encargaba de velar desde su vehívulo para que a esas zapatillas no les faltara de nada y pudieran llevar a Madrid ese Sí se puede.

martes, 1 de abril de 2014

Los pasos de la dignidad (III)


“Es normal que la gente se revele” 

Un momento de descanso antes de que iniciara la penúltima etapa.
Estos pies, procedentes de un pequeño pueblo gaditano, se pusieron en marcha el 15 de marzo para unirse con la columna andaluza en Córdoba. Uno de los principales motivos por los que decidió sumarse a las Marchas de la Dignidad coincide con una de las premisas del manifiesto y bajo las cuales se ha gestado este movimiento: trabajo. “Buscamos empleo, vengo de la construcción y en el campo tampoco nos dan trabajo”.

Tiene 36 años, una hipoteca de 600 euros y en noviembre se le acaban los 426 euros que percibe de paro. En ocasiones tiene que acudir a la ayuda de su suegra. “Es normal que la gente se revele”, añadía tras narrar su situación personal.

“Es la primera vez que participo [en una movilización de estas características] y no creo que sea la única” aseguraba. Llevaba casi diez días andando y durmiendo en el suelo de los pabellones polideportivos que cedía el Ayuntamiento de cada localidad a la que llegaban. “La experiencia es inolvidable, sobre todo por conocer gente con explicaciones y argumentos diferentes” indicaba. Por ello y por exigir de nuevo los derechos fundamentales como pan, trabajo y techo afirmaba que “no me importa volver a hacerlo”.

Reconocía que “a veces tenía la sensación de que no podía continuar”. Los callos y demás marcas son el reflejo de las cientos de miles de pisadas que han dado sus pies para llegar hasta Madrid. Cuando le conocimos acababa de recibir la atención de fisioterapeutas y descansaba antes de la hora de comer. 

En ese momento estaban a tan solo 23 kilómetros de Madrid. Por delante, la última etapa hasta Getafe para descansar allí la última noche y dormir a las puertas de la capital. El sábado a las 9.30 horas se pusieron en marcha dirección Atocha. Allí su mujer y su hija le esperaban para sumarse a la marcha y exigir de forma unánime dignidad.

 Texto y foto: A.T.

lunes, 24 de marzo de 2014

Decenas de personas toman Sol para dar continuidad al 22M en la Acampada Dignidad


Lo que en principio era una convocatoria para recorrer los distintos ministerios y protestar por los asuntos relacionados con cada uno, finalmente se ha convertido en una manifestación lineal de unas mil personas que ha ido por el paseo de la Castellana, de la parada de Metro de Cuzco a la de Nuevos Ministerios, para acabar con una serie de discursos y la alarma de que la Policía ha intentado evitar que se monte la Acampada Dignidad que llevaba fraguándose en Sol desde la noche del día 23.

La manifestación de la tarde estaba convocada para el día 25, pero se ha adelantado ante la imposibilidad de rodear la Bolsa por la proximidad con el sepelio de Adolfo Suárez en el Congreso, acción programada para este lunes. La protesta llevaba a la cabeza a un exahusto Diego Cañamero, que ha comenzado muy temprano la jornada en la concentración de apoyo a los detenidos en los juzgados de Plaza de Castilla.